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Por Silvio Aguilar
NOTICIAS, Oaxaca
En diez años de lucha contra el
SIDA, se ha logrado terminar en Oaxaca la intolerancia y la homofóbia hacia los
enfermos de SIDA. Se han Salvado cientos de vidas mediante medidas de
información y el uso del condón, pero falta más. Los fundadores del Frente
Común tomaron oxígeno y planean seguir su trabajo.
A diez años de distancia, los iniciadores del proyecto para
combatir el VIHSIDA, se volvieron a reunir. NO para Festejar –advierte- sino
para hacer un balance de lo que han logrado y el camino que anules falta por
recorrer. A la fecha se tienen mil 483 casos de sida acumulados desde el primer
caso detectado. De estos, 956 se han muerto y se tiene el registro de 516
personas infectadas que aun viven .
La cita fue el local del Frente Común
Contra el SIDA, el pasado lunes 28 de enero. Ahí acudieron entre otras
personalidades, la gran promotora del proyecto Nancy Mayagoitia, el veterano
Bill Wolf, el doctor Miguel Ángel Ramírez Almanza, primer director del Frente,
la doctora Berta Elena Muñoz, el licenciado Pedro Salvador Vásquez, el director
de teatro Sergio Santamaría y otros que colaboraron desde entonces, en forma
desinteresada por la causa, una causa que parecía incierta y con metas muy
lejanas y difíciles .
En 1986 se había presentado el primer
caso de SIDA, en la ciudad de Oaxaca. Fue un hecho que alarmó a los habitantes, pero no al extremo de preocuparse en la pandemia que en Estados Unidos y en
el África comenzaba sus estragos, se pensaba que era una enfermedad de viciosos
y de homosexuales, propia de los Estados Unidos donde se desencadenan las
pasiones y se vive el amor libre con todos sus elementos.
Oaxaca, para muchos, estaba muy lejos de
ser tocadas por el virus del SIDA. El primer caso detectado en 1986, fue
precisamente de un extranjero y esto confirmaba la creencia de que se trataba
de enfermedad propia de los habitantes de Estados Unidos. NO de un país
subdesarrollado cómo México.
Pero las informaciones fueron creciendo
y el SIDA se fue acercando hasta motivar a un grupo de oaxaqueños, entre
ellos Nancy Mayagoitia, a integrar un grupo que llamaron Frente Común Contra el
SIDA.
No muchas personas se querían integrar.
Era como pertenecer a un grupo de enfermos. A su primer local que se instaló
sobre las calles de Morelos, en un edificio municipal, se acercaba poca gente
por que les daba vergüenza que los vieran pisar las oficinas.
De este grupo nació el proyecto de
difundir el uso del condón. Un protector para una relación sexual segura o
casi segura.
No fue fácil convencer a las personas
para el uso del preservativo. Es algo que iba en contra de los criterios del
macho mexicano y atentaba contra su pudor. Pero la información sobre el SIDA y
los estragos que provocaba, así como el uso del condón, fueron las principales
herramientas con las que el Frente trabajó y ha podido salvar a cientos de
vidas en desde esa fecha.
Ahora, han pasado diez años y desde
entonces, las muertes de los enfermos se han sucedido, aunque no al ritmo como
se había pronosticado a nivel internacional.
Los primeros promotores de esta lucha
fueron personas con discapacidad reclutadas por el Frente. Se encargaban de
dar información sobre el SIDA a grupos de jóvenes, a trabajadores, a padres de
familia, estudiantes, etcétera.
El trabajo ha valido la pena. Ahora la
gente habla del sida y busca su protección. El uso del condón se ha
multiplicado y el sector salud se ha integrado a este trabajo en parte, a
través de sus campañas de medicina preventiva.
Lo más importante es que ahora los
enfermos que inicialmente eran rechazados por la sociedad y sus mismos
familiares, son aceptados.
El Frente desarrolla varios programas
entre ellos el de educación e información y el de apoyo a viajes de los
enfermos que acuden a recoger sus medicamentos a el COESIDA.
Pedro Salvador Vásquez, un voluntario
hasta el principio, recuerda los primeros pasos que dieron con el Frente.
Había mucha desinformación entre el
público y no había material didáctico y formativo.
Mencionó que el Licenciado Alfonso Gómez
Sandoval Hernández como presidente municipal de la ciudad les brindó el apoyo.
Hicieron una capacitación para personas
que formaran parte de esta labor social importante. Trabajaron en el zaguán
del edificio municipal ubicado en las calles de Porfirio Díaz y Morelos, con
dos escritorios y seis sillas. Era importante todo lo que se pudiera recabar
de información.
La ignorancia de la gente era total;
desconocían todo respecto al SIDA; pensaban que por darle la mano a un enfermo
se iban a contagiar del virus.
El grupo comenzó a dar pláticas al
público, se comenzó a acercar la gente y cuando se implementaron las caminatas
de Camina Por la Vida. Mucha gente se concientizó y puso atención. Perdió el
miedo que tenía de acercarse a la oficina del Frente Común Contra el SIDA.
Era comprensible la actitud de rechazo y
miedo de las personas porque ignoraban todo lo relacionado con la enfermedad.
Fue una actividad muy fuerte en los
inicios.
Ahorra ya existe mucho menos la
intolerancia y la homofobia porque se tiene información y un lugar como el
Frente donde se puede conocer del SIDA.
La primera reunión con Nancy fue en una
de las bancas del zócalo. Después se fueron al portal, en una cafetería; luego
les comenzaron a dar capacitación en un lugar del Ayuntamiento, en la calle de
Morelos.
Poco a poco se fueron rompiendo los
tabúes. Oaxaca es una entidad que tiene muchos. Es difícil cambiar de un día
para otro la mentalidad de las personas.
Ahora, el Frente recargó pilas. Buscan
elevar su participación, sus metas del año 2002, porque trabajar por esta causa
es halagador y la autoestima se eleva.
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